
New Balance redefine el branding con Rosalía
La marca lanza una campaña audiovisual con enfoque narrativo y autoría compartida para conectar emocional y culturalmente con nuevas audiencias.
New Balance ha nombrado a Rosalía como su nueva embajadora global, en una jugada estratégica que va mucho más allá del clásico marketing de celebridades. La colaboración con la artista española se plantea como una estrategia de autoría conjunta, donde tanto el producto como la narrativa publicitaria se convierten en vehículos de posicionamiento cultural. La campaña, lejos de seguir fórmulas convencionales, busca situar a la marca en el corazón de la conversación contemporánea sobre autenticidad y disrupción creativa.
Chris Davis, Chief Marketing Officer de New Balance, señaló que Rosalía representa “la valentía para desafiar las convenciones”, algo que la marca ha cultivado desde sus orígenes. Esta alianza no es una simple asociación de imagen: ambas partes participan activamente en el desarrollo de productos y contenidos, estableciendo un enfoque coproducido, con valores creativos alineados. La elección de una figura como Rosalía, que no solo es cantante y productora, sino también símbolo global de independencia artística, apunta a un reposicionamiento de marca a través del storytelling.
La campaña de lanzamiento, producida por la agencia creativa American Haiku, está dividida en cinco capítulos con estética cinematográfica y fue dirigida por Alex Prager, con fotografía de Robert Elswit, ganador del Óscar. Cada capítulo narra un recorrido simbólico de Rosalía desde la sede de la marca en Boston hasta Nueva York, donde entrega un paquete misterioso que al final se revela como una obra de arte personalizada con el logo de la colaboración. Este gesto resume el enfoque de publicidad experiencial con vocación editorial, en el que la historia de marca es inseparable del lenguaje visual.
El producto central de la colaboración es la New Balance 204L, una silueta lifestyle con ADN running de los años 2000. El rediseño incorpora materiales premium y guiños a la estética editorial retro, buscando conectar con consumidores que valoran tanto lo técnico como lo narrativo. En lugar de presentar el calzado como un simple lanzamiento, la campaña lo convierte en un símbolo de identidad y expresión individual, reforzando la visión de New Balance como una marca capaz de dialogar con la cultura desde la autenticidad.
Este tipo de activaciones marca una evolución en las estrategias de marca en la industria deportiva. El modelo New Balance x Rosalía no sólo impulsa ventas, sino que reposiciona a la marca como referente en creatividad publicitaria, co-creación cultural y conexión emocional. En una era donde el branding se define por la capacidad de generar significado, la campaña logra algo crucial: transformar una zapatilla en una narrativa con valor simbólico y alcance global.










