
Las marcas de lujo dicen "no a la IA" y recuperan el dibujo a mano
Prada y Dior recuperan la animación tradicional para diferenciar sus campañas navideñas en plena expansión de la inteligencia artificial.
La apuesta de Prada y Dior por la animación tradicional en sus campañas navideñas refleja un cambio en la comunicación del lujo: frente a la producción automatizada, las firmas reivindican el trabajo artesanal como una forma de exclusividad y diferenciación.
La inteligencia artificial ha ampliado las posibilidades de producción de imágenes y videos, pero también ha multiplicado la presencia de contenidos generados automáticamente. En este contexto, Prada y Dior han elegido un camino distinto para sus campañas de Navidad de 2026: recuperar el dibujo a mano y las técnicas de animación tradicional para destacar el valor de la intervención humana.
Prada y Dior apuestan por la animación artesanal
La firma italiana presentó Drawing Prada: Animated by Hand, una campaña desarrollada bajo la dirección creativa de Miuccia Prada y Raf Simons. Para realizarla, colaboró con John Pomeroy, animador estadounidense con casi cinco décadas de trayectoria en la industria cinematográfica y participación en producciones de Disney como Pocahontas, Fantasía 2000 y El planeta del tesoro.
La propuesta combina imágenes de actores como Sadie Sink y Maya Hawke con criaturas y escenarios ilustrados manualmente. Cada fotograma de los personajes animados fue dibujado por Pomeroy, en una producción que utiliza el contraste entre el mundo real y la fantasía para presentar las prendas y accesorios de la colección de invierno.
Pocos días después, Dior presentó Christian Dior’s Night in Color, un cortometraje dirigido por Sylvain Chomet y desarrollado bajo la dirección creativa de Jonathan Anderson. La película recupera procedimientos de animación de los años cuarenta para contar una historia ambientada en París en 1949, en la sede histórica de la maison, con Christian Dior como protagonista.
El relato incorpora referencias al legado de la firma y a su relación con Hollywood. Con las voces de Rihanna, Robert Pattinson, Josh O’Connor, Greta Lee y Camille Cottin, entre otros colaboradores, la producción convierte elementos emblemáticos de la marca en personajes animados y conecta su historia con una narrativa fantástica de Navidad.
El trabajo manual como símbolo de exclusividad
Aunque las dos campañas tienen estilos narrativos distintos, comparten una decisión publicitaria: colocar el proceso artesanal en el centro de la experiencia visual. En lugar de presentar la tecnología como principal argumento de innovación, ambas marcas destacan el tiempo, la técnica y la participación de artistas especializados que requiere la animación dibujada a mano.
Esta elección tiene implicaciones para la comunicación del lujo. En un entorno donde las herramientas de IA permiten producir imágenes en menos tiempo y a menor escala de recursos, el trabajo manual puede adquirir un valor diferencial precisamente por lo contrario: exige conocimientos específicos, dedicación y una intervención humana reconocible.
Así, el dibujo deja de ser únicamente un recurso estético para convertirse en parte del mensaje de marca. La imperfección del trazo, la expresividad de los personajes y la construcción detallada de cada escena ayudan a transmitir atributos asociados tradicionalmente con el lujo, como la atención al detalle, la singularidad y la herencia artesanal.
¿Qué significa esta tendencia para el futuro de la publicidad de lujo?
La coincidencia entre Prada y Dior apunta a una estrategia de diferenciación que va más allá de recuperar técnicas cinematográficas del pasado. Las marcas buscan construir relatos que no solo exhiban sus productos, sino que también comuniquen el valor de los procesos creativos que hay detrás de ellos.
Esta dirección podría influir en la manera en que las firmas de alta gama utilizan la inteligencia artificial. Más que representar necesariamente un rechazo a toda tecnología, la apuesta por la ilustración tradicional muestra que la automatización no tiene por qué ser el principal distintivo de innovación. En determinadas categorías, demostrar el tiempo y el trabajo humano invertidos en una pieza puede resultar más coherente con el posicionamiento de marca.
El desafío para la publicidad del lujo será encontrar un equilibrio entre las nuevas herramientas de producción y los códigos que construyen su identidad. En ese escenario, el dibujo a mano, la animación artesanal y la colaboración con artistas podrían convertirse en recursos para recuperar la autenticidad y reforzar la percepción de exclusividad en un mercado saturado de imágenes digitales.










